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Un apunte sobre los perfiles psicológicos de los criminales

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Comenzaré por atreverme a decir que a mi parecer todos tenemos por naturaleza esa manera de observar, de estudiar, de analizar a las personas que nos rodean y con base a eso hacemos un breve análisis y juzgamos.

Muy sencillo, nos fijamos en la vestimenta, como hablamos, que colores usamos, donde vivimos, por la ortografía y la manera de redactar podemos deducir nivel de estudios, hasta la forma de la escritura (grafología) nos dice muchas cosas de una persona, de esta manera concluimos la probable personalidad y estilo de vida que tiene esa persona. Sin tener las herramientas necesarias para sacar un perfil, lo hacemos.

Simplemente en casa vamos ubicando los pasos de algún integrante de familia, si arrastra los pies, si tiene pisada fuerte, o por ciertas actividades sabemos de quien se trata y sin la necesidad de corroborar lo que pensamos, al contrario, cuando hay “algún ruido” que no nos es familiar es cuando reaccionamos y vamos a investigar de que se trata.

Con esta introducción quiero dar a entender que todo lo que somos se ve reflejado en lo que hacemos; todo tiene nuestro sello y es lo mismo con los criminales a la hora de cometer algún delito ya que van dejando manifestaciones y el perfilador es lo que aprovecha para identificar estos símbolos y construir una estructura que identifique el perfil de la persona que realizó el delito.

El perfil psicológico del criminal es una evaluación no solo de la peligrosidad y posibles reincidencias, sino también de patrones, características y estilo de vida del delincuente que nos ayuda a marcar peculiaridades y reducir el rango de posibles sujetos, de esta manera se apoya disminuyendo a los probables meritorios de una pena que pueden ser detenidos por parte de la autoridad encargada de aprehender a estas personas.

Estos estudios son una de las principales herramientas que se tiene y requiere de mucho razonamiento analítico ya que busca encontrar la creación, el desarrollo y el uso de técnicas clasificatorias que dan lugar a las distintas teorías psicológicas de crímenes que hoy aplicamos en día según el caso y que no solo nos ayuda a la detención del criminal sino también a predecir en qué áreas probablemente pueda volver a actuar y pensando a futuro nos aporta muchos elementos útiles para la rehabilitación de las personas que han estado involucrados en estas situaciones. Raine, A y Sanmartín J. (2006). Violencia y Psicopatía.

Principalmente se usa el perfil criminológico en crímenes donde las autoridades trabajan contrarreloj para solucionar el caso y sirven mayormente cuando el agresor es un completo desconocido para la víctima y en casos donde se pretende relacionar varios homicidios, ya que estos perfiles nos ayudaran a decidir si se trata de un asesino en serie o ante asesinos que no tiene unión con otros casos similares. Esto se le conoce como criminales seriales

De esta manera las autoridades conocen a qué tipo de personas se enfrentan y que estrategias pueden funcionar para su captura y obviamente esta información seguirá nutriendo el conocimiento sobre esta técnica y el hecho criminal para futuros imitadores.

Si bien es cierto es que el delincuente nos quiere decir algo con su comportamiento criminal, sus emociones y miedos, para identificar mejor a estos sujetos se realizaron estudios psicológicos bajo tres perfiles básicos donde se encuentran catalogados, estos perfiles son: método inductivo o mejor conocido como perfil de agresores conocidos, el método deductivo o perfil de agresores desconocidos y el perfil geográfico.

Los pertenecientes al método inductivo parten de lo particular a lo general, se basan en la observación conductual y en referencias de personas allegadas y que aparecen en expedientes de otras investigaciones.

Los evaluados en la casilla que corresponde al método deductivo son clasificados con base en el análisis de la evidencia psicológica de la escena y van de lo general a lo particular, es decir, la edad del agresor, las agresiones específicas que el delincuente le hizo a la víctima o que dejen algún tipo de simbología. De esta manera, de la evidencia psicológica se obtienen los rasgos del agresor para estructurar un perfil particular.

En el método que acabamos de mencionar está más enfocado a realizar comparaciones entre características de los comportamientos de otros criminales semejantes de población ya que este método no implica un sujeto o crimen especifico. Más bien el sujeto es experimentado para sugerir un tipo de personalidad con características psicológicas y emocionales específicas. Así lo considera el autor Abeijón, Pilar.

El método deductivo o perfil de agresores desconocidos consiste en el método de interpretación de la evidencia forense que se observa en la escena del crimen, reportes de autopsia, fotografías de la autopsia, así como los estudios del agresor y la víctima proviniendo de patrones de conducta derivándose de las características del agresor, las emociones y motivaciones. En la cinematografía se reproducen estas características en “el silencio de los inocentes”.

Este método tiene dos fases, la fase investigadora y la fase de ensayo. La primera se refiere a las investigaciones de todo lo que tenga relación con las evidencias (físicas o conductuales) y la segunda involucra el análisis de evidencias conductuales de crímenes que ya se conocen donde existe un sospechoso, por eso en este método el objetivo es ayudar en el proceso de la entrevista y desarrollar la percepción de la mente fantasiosa del criminal.

El tercer método básico es el perfil geográfico y este se relaciona con las características del lugar o mejor conocido como la escena del crimen, aunque este tipo de perfil es fundamentalmente empírico; utiliza la técnica de los mapas mentales y trata de rehacer una representación psicológica sobresaliente de las áreas del crimen donde el criminal se sienta cómodo.

En el proceso de elaboración de un perfil también tenemos dos fases: la primera es la previa a la elaboración y la segunda es durante la elaboración del perfil. En la etapa previa, la información que se debe recaudar en la escena del crimen y esta puede ser en uno o varios escenarios, por ejemplo, la torturo en un sitio, pero la asesino en otro. Y en ese caso ¿Sabes cuál sería la escena principal?, la escena principal sería en el lugar donde hubo más transmisión entre el asesino y la víctima, esto es por las evidencias tanto psicológicas y físicas que se dieron en dicho sitio, por esto es necesario que los escenarios se preserven y no sean manipulados para que la investigación no sufra alteraciones.

Otro elemento importante en esta fase de la elaboración de un perfil, es el modus operandi, este describe las técnicas y decisiones que el criminal tuvo que tomar y muchas características psicológicas salen a flote con este estudio porque nos daremos cuenta si el asesino lo planifico, su nivel de inteligencia, los descuidos que reveló, si fue perfeccionista, sádico, etc.

Y con este punto quiero aclarar que no es lo mismo el modus operandi que la firma, son dos cosas distintas. El modus operandi puede variar a lo largo del tiempo ya que el criminal va a ir tomando ciertas habilidades y aprenderá maneras de hacer más eficiente a la hora de realizar un crimen. Recordemos que el modus operandi tiene 3 finalidades: proteger la identidad del delincuente, realizar exitosamente la agresión y facilitar el escape. La firma es el motivo del crimen, en ella transmite por qué el asesino hizo lo que hizo y nos deja ver que quiere decir con el crimen, es de contenido más psicológico ya que nos muestra sus necesidades. Ressler, R.K y Shachtman, T. (2005). Asesinos en serie.

Por último y con una importancia decisiva de esta fase es la victimología ya que es nuestra protagonista del hecho criminal; ella nos va a representar el modus operandi y la firma del asesino. Cuando la víctima sobrevive al ataque nos puede ofrecer información muy valiosa sobre el agresor y los acontecimientos. De ser lo contrario y la victima falleciera es necesaria una autopsia psicológica (recoger aspectos personales y sociales de la víctima).

A propósito, en estos casos se suele identificar dos tipos de víctimas, la victima de bajo y la de alto riesgo. Ressler nos habla de cómo las víctimas de alto riesgo tienen mayor probabilidad de ser atacadas y de no implicar problemas para su atacante.

La etapa de la elaboración comprende la entrevista a la víctima siempre que esta se encuentre con vida y a los testigos, de lo contrario se realizará un análisis retrospectivo de ella por medio de lo que se denomina la autopsia psicológica que proporciona la reconstrucción de su posible personalidad. Los testigos serán entrevistados para que brinden información ya sea psicológica o física del agresor como su complexión, apariencia física, los pasatiempos, su forma de socializar, etc.

En pocas palabras, la mejor manera de decirlo es que entre el asesino y la víctima hay una relación. El asesino buscar decirnos su historia, y en ella busca satisfacer las fantasías personales que tiene, pero también en esto nos deja un testimonio de su relación con el mundo y es aquí donde nos dice más sobre su personalidad.

Liliana Baltazar Samayoa Pimentel

Psicóloga y abogada.

Twitter: @BalsapiL
Facebook: LiLi Balsapi
Instagram: lilibalsapi

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